Comenzaré asegurando que la educación a distancia es y se convertirá en mejor negocio, el texto de autor indica los retos de la misma como sigue :
a) Promover la accesibilidad.
b) Contribuir a la consecución de un sistema educativo mucho más personalizado.
c) Aumentar la flexibilidad de los sistemas de estudio.
d) Materiales y entornos o contextos significativamente más interactivos.
e) Equilibrar la personalización con la cooperación.
f) La búsqueda de la calidad.
Si reflexionamos acerca no de los retos, sino de las posibilidades de la educación a distancia tenemos:
a) ¿Qué limitaciones de tiempo y espacio tiene la educación a distancia?.
b) ¿Cuánto se requiere de inversión en instalaciones e infraestructura?.
c) ¿Qué legislación existe acerca de la información que se sube a la red?.
d) ¿Cuáles son las posibilidades de acceso a información de todos los niveles en la red y las cantidades de las mismas?
e) ¿Cuántos clientes potenciales existen en el mundo para este tipo de educación?.
El responder las interrogantes anteriores, cuyas respuestas por cierto son obvias, nos lleva a la inevitable conclusión de que, la educación a distancia se convertirá en uno de los negocios más productivos del futuro inmediato.
No obstante lo obvio del negocio, esconde una realidad acerca de lo que significa el verdadero aprendizaje, ¿cuántos están capacitados en el uso de las nuevas tecnologías?, las cuales también pueden estar involucradas en la educación a distancia, ¿cuánta de la información existente en la red es útil?, ¿qué tan válida puede ser la retroalimentación en la educación a distancia?, creo que abordar el tema del aprendizaje, implica el análisis de muchos elementos que conforman por cierto, un proceso de comunicación; para que el aprendizaje exista, deberá darse la retroalimentación que valide dicho proceso y en este último intervienen seres humanos, infraestructura, mensajes, medios, etc., considero que el simple uso de la tecnología y los medios modernos no garantizan por sí solos el aprendizaje, el modelo epistemológico de aprender a conocer, exige la presencia de los actores en el proceso comunicativo del aprendizaje.
Tal como lo considera el autor del artículo de referencia: “De ahí se deriva que, tanto los sistemas convencionales como los virtuales están condenados a entenderse: la educación convencional no va a desaparecer, pero sí a transformarse”. (Sangrá, A. EDUCACIÓN A DISTANCIA, EDUCACIÓN PRESENCIAL Y USOS DE DE LA TECNOLOGÍA: UNA TRÍADA PARA EL PROGRESO EDUCATIVO, Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa,Núm.15./mayo02).

En efecto, los sistemas educativos convencionales, tenderán a transformarse; es decir, a usar las nuevas tecnologías, en pro de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, los docentes y directivos, así como los alumnos (docentes y discentes), deberán actualizarse en el uso de dichas tecnologías, para estar a la par de las exigencias del momento y como lo mencioné anteriormente, mejorar el aprendizaje.
Respecto a la diferencia entre la educación presencial y la virtual, debemos reflexionar sobre lo dicho por el autor: “La diferencia más importante entre la educación en la presencialidad y en la virtualidad reside en el cambio de medio y en el potencial educativo que se deriva de la optimización del uso de cada medio. No podemos hacer lo mismo en medios distintos, aunque nuestras finalidades educativas y, por tanto, los resultados que perseguimos sean las mismos, pero debemos saber de antemano que el camino que debemos recorrer es distinto. En la aceptación de esta diferencia de medio de comunicación reside el éxito o el fracaso de la actividad educativa. En este sentido cabe la reflexión sobre el hecho que los modelos virtuales no tendrán éxito si se basan en intentar replicar los modelos presenciales. Educación y virtualidad se complementan en la medida en que la educación puede gozar de las posibilidades de creatividad de la virtualidad para mejorar o diversificar sus procesos y acciones encaminados a la enseñanza y al aprendizaje, mientras que la virtualidad como sistema se beneficia de la metodología de trabajo educativo y de comunicación, necesaria en aquellos casos habituales en los que la finalidad de la relación en la red sobrepasa la de la búsqueda de información”.(Sangrá, A. EDUCACIÓN A DISTANCIA, EDUCACIÓN PRESENCIAL Y USOS DE DE LA TECNOLOGÍA: UNA TRÍADA PARA EL PROGRESO EDUCATIVO, Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa,Núm.15./mayo02).
Tal como lo asevera Sangrá, la educación virtual y la tradicional o presencial son complementarias, desde ese enfoque, el aprendizaje sería más efectivo; sin embargo, acorde con el tema de este trabajo, hoy en día la Educación es un negocio como cualquier otro, a expensas de la influencia de los fenómenos globalizadores, en busca de la competitividad y la reducción de costos, siendo indudable que la educación a distancia se constituirá como un enorme y lucrativo negocio.
El reto de los docentes actuales es validar el hecho de que el binomio docente-discente es fundamental en el aprendizaje, la educación virtual es diferente solo por el medio y el uso que se le de al mismo y deberá ser complementaria a la educación presencial.